Coordinamos la instalación técnica de puentes grúa, polipastos electromecánicos y torres de izaje con variadores de frecuencia redundantes. Nuestro enfoque reduce paradas no planificadas y asegura la continuidad operativa en terminales logísticas.
En cada instalación incorporamos un segundo variador de frecuencia en standby. Si el primario falla, el sistema conmuta en menos de 200 ms sin detener la carga. Esto evita pérdidas de producción y protege la mercancía en movimiento.
No solo montamos el equipo: adaptamos la estructura de soporte, sincronizamos con el WMS existente y calibramos los frenos según el perfil de carga de cada terminal. Cada proyecto incluye un estudio de carga previo y un plan de puesta en marcha documentado.
Después de la instalación, ofrecemos un programa de monitoreo por vibraciones y termografía. Detectamos desgaste en rodamientos y alineación antes de que genere una avería. Nuestros clientes reportan una reducción del 45 % en paradas imprevistas.
Trabajamos con centros de distribución regionales que operan turnos continuos. La instalación de un puente grúa de 20 toneladas con variadores redundantes mejoró su eficiencia de carga en un 30 %. Los operadores confían en la precisión del posicionamiento.
Ventajas técnicas
Dos variadores independientes por motor evitan paradas por fallo de un solo componente. La terminal logística mantiene el ritmo de carga sin interrupciones.
Desde el estudio de carga hasta la puesta en marcha, un solo equipo coordina la estructura de soporte, el cableado y la integración con el sistema de control existente.
La instalación se programa en ventanas de baja actividad para no detener la recepción ni el despacho de mercancía. Cada fase se mide en días, no en semanas.
Antes de entregar el equipo, se realizan ciclos de izaje con la carga máxima prevista. Se verifican frenos, límites de recorrido y respuesta de los variadores.
Se entregan planos actualizados, lista de componentes críticos y un plan de inspección por vibraciones y termografía. El cliente puede programar intervenciones sin depender de terceros.
Respuestas claras sobre la coordinación técnica de puentes grúa, polipastos y torres de izaje en terminales logísticas.
Incluye el estudio de carga de la estructura existente, la selección del variador de frecuencia redundante, el montaje de la viga carril y la integración con el sistema de control de la terminal. Se entrega un protocolo de pruebas de carga y un manual de operación.
El plazo típico es de tres a cinco días hábiles, considerando la preparación del riel, el cableado eléctrico con doble variador y la calibración de los frenos. Se requiere una inspección previa del punto de anclaje.
Recomendamos una revisión mensual de los variadores de frecuencia, la lubricación de los rodamientos cada 200 horas de operación y una termografía semestral para detectar puntos calientes en el motor. El plan se ajusta según la carga media de la terminal.
Sí. Si el variador principal falla, el secundario asume la carga en menos de dos segundos. Esto mantiene la operación continua en terminales logísticas donde una parada no programada puede retrasar toda la cadena de suministro.
Depende de la capacidad de carga del techo y la distancia entre columnas. En la visita técnica inicial medimos la estructura y verificamos si se requieren refuerzos o rieles adicionales. En la mayoría de los casos solo se necesita un punto de anclaje certificado.